miércoles, 28 de mayo de 2014

Gardner, Cheng, Levy y Murnane, las competencias laborales del profesional del futuro y las implicaciones para la practica docente

La educación y el trabajo  es un tema de análisis constante en la actualidad, es así que diversas organizaciones, autores y estados discuten como mejorarlas. En el caso específico de Costa Rica, al realizar una revisión histórica de la educación y el empleo en el país Dengo (2009),  denota que personas diversas han marcado la educación y en cada una de las épocas  han buscado establecer estrategias y políticas educativas para el mejoramiento, en íntima relación con el mercado laboral. De este modo, a continuación se hace una reflexión sobre las ideas en común de  Gardner, Cheng, Levy y Murnane, sobre las competencias laborales del profesional del futuro,  que implica un cambio  educativo para establecer un nuevo perfil profesional en las diversas disciplinas, así como específicamente en la práctica docente ante las nuevas exigencias del mercado laboral.
De este modo se considera, primeramente que los autores señalados hacen su reflexión, en torno a una educación conservadora que marca una historia de prácticas pedagógicas que define una educación formal que dista de la educación informal que ocurre en el contexto, de este modo Gardner (2005) expresa “La educación se ha venido ejerciendo de modo formal durante miles de años y de modo informal quizás durante decenas de miles de años” (p.9). Por su parte, Cheng (2007) señala “Como estudiante de políticas educativas, comencé a sentirme inquieto por no ver el mundo fuera del sistema educativo” (p.1). Es así, se hace referencia a una disparidad entre lo enseñado y aprendido en el sistema formal, con la educación sucedida de manera espontánea en el contexto, lo cual hace entrever una educación formal descontextualizada que no logra responder a las necesidades emergentes y laborales que pueden poseer las personas para vivir de manera satisfactoria.
También surge el cuestionamiento ¿Cómo desarrollar una educación que prepara de mejor manera a la persona para hacer frente a su realidad actual, con todas sus variaciones, entre estas el empleo? La respuesta a esta pregunta constituye el segundo elemento tratado por estos autores el desarrollo de competencias profesionales como una manera de responder a una formación contextualizada para la vida y el trabajo. Debido a ello es que Levy y Murnane (2007) en el marco de la era de la globalización y tecnología que marcan cambios en los trabajos se cuestionan “Con respecto a la educación, la pregunta es ¿Qué significa estos cambios ocupacionales para las habilidades que necesitan los trabajadores? (p.9) De la misma manera Gardner indica “… las condiciones del  mundo han cambiado de una manera sustancial. Puede que a causa de estos cambios ciertas metas, aptitudes y prácticas ya no este indicadas….estas condiciones nuevas también exijan nuevas aspiraciones educativas” (p.10)
            En relación a  lo anterior, al ser las competencias un conjunto de actitudes y aptitudes implican saberes, saberes hacer, saber ser y querer hacer (Rama, 2009), exigen por lo tanto el aprendizaje de las habilidades para la vida necesarias para desempeñarse de manera adecuada en el mundo actual, así por ejemplo una persona con las habilidades para socializar puede enfrentar los diversos conflictos que surgen de en el ambiente de trabajo. Por lo tanto, los autores expresan las competencias como trascender la enseñanza de contenidos desde un enfoque educativo tradicional, por un nuevo enfoque educativo centrado en el aprendizaje de habilidades de vida para el desempeño profesional y personal desde un paradigma educativo distinto.
            Un tercer elemento mencionado, es el cambio de la realidad laboral producto de las transformaciones que producen las tecnologías y  la información, por ejemplo actualmente en los centros de servicios se usan sistemas operativos computacionales para responder las llamadas entre otros casos. Esto involucran necesariamente la modificación del perfil profesional, y esta modificación ocurre precisamente por medio del aprendizaje de las competencias laborales, al respecto  Levy y Murnane (2007) enuncian “…hemos discutido la naturaleza inestable del trabajo… hemos categorizado las habilidades humanas en cinco amplias categorías: comunicación compleja, pensamiento especializado, cognitivo rutinario, manual rutinario y manual no rutinario” (p.9) Por su parte Gardner (2005) concreta esta competencias en: la mente disciplina, sintética, creativa, respetuosa y ética.
             Un cuatro aspecto en el cual concuerda los autores, es sobre los límites que la ciencia y las tecnologías poseen, que justifica la transformación de empleos para los cuales las personas requieren el aprendizaje de nuevas competencias profesionales para lograr una adaptación mejor al trabajo, al respecto Gardner (2005) expresa…”formamos personas capaces de sintetizar y crear unas cualidades esenciales para el progreso científico y tecnológico (p.18). Por su parte  Levy y Murnane (2007) indican “… la sustitución por medio de la computadora tiene sus límites (p.3). 
También, Cheng (2007),  señala cambios en los requisitos de los trabajadores, antes las limitaciones que poseen las tecnologías, por  ejemplo un software puede procesar infinidad de información referente al diagnóstico médico de un paciente, pero no tiene las habilidades para realizar procedimientos complejos como colocar una endoprotesis. Todo esto, permite reconocer un cambio profundo en el mercado laboral, donde han desaparecidos empleos, otros se han modificado y por supuestos surgen nuevos trabajos, todo para lo cual se requiere de trabajadores que pueden hacer la adaptación al nuevo mercado y económica global.
Al reflexionar, sobre los cambios en los trabajos producto de la globalización y tecnología y la relación con el perfil del docente, se vislumbra la urgencia de un cambio en la formación profesional del docente que involucra no solamente el aprendizaje para tratar un contenido, sino abordar el aprendizaje de diversas habilidades que el medio ambiente demanda tales como: el aprendizaje del uso de la tecnología, desarrollo de habilidades sociales para el trabajo y la diversidad de las sociedades, aprendizaje de un segundo idioma, un accionar ético claro, investigación, uso y manejo adecuado de la grandes cantidades de información entre otros, que a su vez súplica una educación permanente a lo largo del ejercicio profesional en educación.
Es así, que debido a la realidad del contexto se cambia el perfil del profesional de educación tradicional, por uno con la capacidad de laboral según la exigencias de la tecnología y  la globalización, por lo cual se rompe el paradigma tradicional del docente como solamente transmisor de información por un paradigma de la complejidad en la formación docente, que prepare el aprendizaje de las competencias como se mencionó líneas arriba pero que también capacita a actuar para lo que Morín (2001), denomino como los siete saberes necesarios de la educación del futuro los cuales son: las cegueras del conocimiento: el error y la ilusión, los principios de un conocimiento pertinente, enseñar la condición humana, enseñar la identidad terrenal, enfrentar las incertidumbres, enseñar la comprensión y la ética del género humano.
En síntesis, los autores plantean que ocurre un cambio significativo en el mercado laboral y económico debido al desarrollo tecnológico y la globalización, que por consiguiente produce la desaparición, modificación y aparición de nuevos empleos, para los cuales se requiere del aprendizaje de nuevas competencias profesionales y este modo los diversos profesionales estar contextualizados.
También implica como un elemento trascendental, cambiar el instrumento fundamental por el cual se aprenden las competencias, es decir cambiar la educación conservadora por aquella que actué desde un  nuevo paradigma, que se percibe a criterio personal  debe ser el paradigma de la complejidad.
Por último, la competencias pueden ser clasificadas de diversas maneras y dárseles diversas denominaciones, sin embargo se constituyen en un nueva visión del mercado laboral y económico, mismo que la educación formal debe incorporar para ir en coherencia con la educación informal que ocurre día a día en las diversas realidades que se exponen tanto en la sociedad específica de una nación como en la aldea global.  

Referencias bibliográficas.

Dengo, O, M (2009). Educación Costarricense. San José, C.R: EUNED. 

Gardner, H. (2005). Las cinco mentes del futuro: Un ensayo educativo. México: Paidós.

Cheng, K. The Postindustrial Workplace and Challenges to Education. (2007). En Marcelo M. Suarez (Ed.), Learning in the global era: International perspectives on globalization and education. Los Ángeles, CA: University of California Press. Traducido al español.

Levy, F. y Murnane, R. (2007). How computerized work and globalization shape human skill demands. En Marcelo M. Suarez (Ed.), Learning in the global era: International perspectives on globalization and education. Los Angeles, CA: University of California Press. Traducido al español.

Morín, E (2001). Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. España: Ediciones PAIDOS Ibérica, S.A.

Rama, C. (2009). Mercados laborales y competencias profesionales. (Ponencia) y exploración de otros ensayos del autor, disponibles en: http://www.claudiorama.name y en su blog, disponible en: http://www.claudio-rama.blogspot.com





martes, 20 de mayo de 2014

Aprender y educar: el arte indispensable para que suceda la vida.




Por: Juan Pablo Vega Carvajal


Tú me enseñaste a volar con alas de parajarrilo,
Cuando no era más que un niño sin miedo a la libertad.
Rubén Alves


La vida es una continua construcción de situaciones y experiencias, pero en sí mismo ¿Qué es vivir?  Encontrar una respuesta a la interrogante es difícil hallarla, solamente existe acercamientos y diversas perspectivas que intenta conceptualizar el término. Dentro de esos acercamientos, se valora aquel que expresa la vida como aspecto inherente al aprendizaje y el aprendizaje como un elemento inherente a la vida, en otras palabras, como lo menciona López, Maturana, Pérez y Santos (2003) vivir es aprender. En consecuencia, para que ello ocurra debe existir un medio, el mismo es la educación cuya función principal es la de promover el aprendizaje. Al respecto Cruz y Gutiérrez (1997)  señalan: “Llamamos pedagogía al trabajo de promoción del aprendizaje a través de todos los recursos puesto en juego en el acto educativo” (p.3).  Ahora bien, es fundamental, bajo este contexto, determinar ¿para qué es necesario que suceda el aprendizaje y la educación?, ¿será premisamente para saber vivir, ser feliz y encontrar el sentido de la existencia?

Por lo tanto, si vivir es aprender y la educación es el medio por el cual se promueve el aprendizaje intencionalizado, se hace necesario especificar estos aspectos. De este modo, se visualiza el aprendizaje como un hecho que sucede cada momento durante toda la vida, por ello es inherente a la misma y donde ocurren específicamente cinco instancias por los cuales se aprende: con el mediador (docente), con el contexto, con el grupo, con el texto y con uno mismo. (Cruz y Gutiérrez 1997). Además, el aprendizaje en sí mismo desarrolla una serie de capacidades para lograr vivir de manera significativa a nivel personal, social y profesional. Es decir, el aprendizaje busca el desarrollo de capacidades tales como: imaginar, inventar, emocionar, desear, sentir, comprender, entender, criticar, pensar globalmente, expresarse, comunicarse, relaciones significativas, informarse, entre otras.     

La educación, al ser el medio por el cual se desarrolla el aprendizaje, es, por tanto, el conjunto de estrategias pedagógicas tendientes a promover el aprendizaje. Pero esa educación debe trascender paradigmas tradicionales que estimula únicamente la transmisión de conocimientos e ideas, por consiguiente la construcción de pensamiento no ocurre. Bajo esta premisa, la educación es una acción promotora  tendiente a facilitar, acompañar, posibilitar, inquietar, compartir, involucra, comunicar, entusiasmar, comprometer, problematizar, relacionar y apasionar el aprendizaje en el ser humano (Cruz y Gutiérrez, 1997). En otras palabras, un conjunto de acciones que estimulen un aprendizaje significativo y útil para el desarrollo personal y profesional del aprendiente.   

Aunado a lo anterior, la intencionalidad del aprendizaje y la educación consiste en la formación de seres humanos con diversas competencias tanto personales y labores que les permitan su máximo desenvolvimiento en la vida, trascendiendo la mera formación para el trabajo, facilitándose la adquisición de un sentido de la vida  que permita a su vez saber hacer, saber ser, saber convivir y ante todo el desarrollo de los saberes señalados por Morín  (2001): enseñanza de la condición humana, aprendizaje de la identidad terrenal, enfrentar la incertidumbre, aprender la compresión y la ética del ser humano. En otras palabras, la educación debe ser el instrumento que nos permita convertirnos verdaderamente en seres humanos y no en autómatas, llevados como una hoja al aire por el viento, sin más intervención.

En conclusión, el aprendizaje es sinónimo de vivir y la educación se constituye en el medio por el cual promover el aprendizaje desde una perspectiva distinta al paradigma tradicional que solamente se dedica a transmitir. Es decir una educación que promueva la construcción del pensamiento y la formación de un ser humano consciente de sí mismo, su existencia y con una convivencia pacífica con sus iguales y su entorno. De este modo, la educación se constituye en el medio por el cual, las personas aprender a vivir la vida de la manera más armoniosa posible consigo mismo, con sus iguales y con el planeta, bajo la premisa de aprender para vivir y vivir para aprender, como el arte más necesaria de obtener en el desarrollo de la existencia.

Referencias Bibliográficas.
Cruz P y Gutiérrez F (1997). ¿Qué implica aprender? Editorial Alpec: Costa Rica.   

López M; Maturana H; Pérez A y Santos M. (2003). Conversando con Maturana de Educación. Ediciones Alijibe, S.L: Malaga.

Morin, E (2001).Los siete saberes necesarios para la educación del futuro. Ediciones PAIDOS Iberica, S.A. España.

Referencia consulta.
 Assmann H (2002). Placer y ternura en la educación: hacía una sociedad aprendiente. Narcea, S.A de ediciones: Madrid.

Margery, E. (2010). Complejidad, trasdisciplinariedad y competencias: cinco viñetas pedagógicas. San José, Costa Rica: URUK, editores.

Naranjo, C. (2005). Cambiar la educación para cambiar el mundo. España: Ediciones la llave D.H.